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Más allá de los cinco sentidos: cómo los sistemas sensoriales influyen en el aprendizaje

  • 22 mar
  • 3 Min. de lectura

Una mirada desde la Enseñanza Neurosensorial


Cuando hablamos de los sentidos, generalmente pensamos en cinco: ver, escuchar, tocar, oler y saborear. Sin embargo, el cerebro humano interpreta el mundo a través de un sistema mucho más complejo y fascinante. Desde la Enseñanza Neurosensorial, comprendemos que existen 8 sistemas sensoriales que influyen directamente en cómo las personas perciben, responden y aprenden. Reconocer estos sistemas abre la puerta a una educación más consciente, más inclusiva y profundamente conectada con el funcionamiento del cerebro (Sousa, 2017).


¿Qué son los 8 sistemas sensoriales?

Los sistemas sensoriales son los canales a través de los cuales el cerebro recibe información del cuerpo y del entorno. Estos sistemas trabajan de forma integrada para dar sentido a cada experiencia (Ayres, 2005).


Los 8 sistemas sensoriales incluyen:

1. Sistema visual: Procesa lo que vemos: colores, formas, movimientos, distancia.

2. Sistema auditivo: Permite interpretar sonidos, lenguaje y ritmo.

3. Sistema táctil: Relaciona el contacto físico, texturas, temperatura y presión.

4. Sistema olfativo: Procesa los olores y su conexión con la memoria y las emociones.

5. Sistema gustativo: Permite percibir sabores y experiencias relacionadas con la alimentación.

6. Sistema vestibular: Regula el equilibrio, el movimiento y la orientación en el espacio.

7. Sistema propioceptivo: Informa sobre la posición del cuerpo, la fuerza y el control del movimiento.

8. Sistema interoceptivo: Permite percibir señales internas del cuerpo como hambre, sed, respiración y estados emocionales, siendo clave en la autorregulación (Craig, 2002).


¿Por qué los sistemas sensoriales son clave en el aprendizaje?


El aprendizaje comienza cuando el cerebro interpreta correctamente la información sensorial. Este proceso está profundamente vinculado a la atención, la emoción y la memoria (Immordino-Yang, 2016).


Los sistemas sensoriales influyen directamente en:

  • La atención

  • La regulación emocional

  • La conducta

  • La participación

  • La memoria


Cuando una persona conoce sus preferencias sensoriales, puede comprender mejor qué le ayuda a concentrarse y cómo regular su estado interno para aprender (Sousa, 2017).


Enseñanza Neurosensorial: aprender desde los sentidos


La Enseñanza Neurosensorial propone que el aprendizaje ocurre cuando se integran:

  • Los sentidos

  • Las emociones

  • El cuerpo

  • La relación con otros


Este enfoque reconoce que el cuerpo forma parte esencial del aprendizaje y que las experiencias sensoriales pueden facilitar o interferir con la comprensión. Además, se alinea con modelos de enseñanza centrados en el cerebro que destacan la importancia del clima emocional, la experiencia y el entorno en el aprendizaje (Hardiman, 2012).


Estrategias prácticas desde los sistemas sensoriales


1. Diseña experiencias multisensoriales: La integración de múltiples canales sensoriales fortalece la comprensión y la retención del aprendizaje (Sousa, 2017).


2. Integra movimiento de forma intencional: El movimiento activa el cerebro y favorece procesos cognitivos como la atención y la memoria (Ratey, 2008).


3. Observa señales del cuerpo: El sistema interoceptivo proporciona información clave sobre el estado emocional y fisiológico del estudiante (Craig, 2002).


4. Ofrece opciones: La variabilidad en las estrategias permite responder a diferentes perfiles sensoriales y necesidades de aprendizaje.


5. Promueve la conciencia sensorial: Ayudar a los estudiantes a reconocer sus preferencias sensoriales fortalece su autorregulación y autonomía.


Cada persona experimenta el mundo de manera única a través de sus sentidos. Cuando reconocemos los 8 sistemas sensoriales, ampliamos nuestra mirada y enriquecemos nuestra práctica educativa, creando espacios donde el aprendizaje puede ocurrir de manera más natural y significativa. Educar desde esta perspectiva transforma la experiencia educativa en un proceso más humano, consciente y alineado con el funcionamiento del cerebro.


Referencias:

  • Ayres, A. J. (2005). Sensory integration and the child. Western Psychological Services.

  • Craig, A. D. (2002). How do you feel? Interoception: The sense of the physiological condition of the body. Nature Reviews Neuroscience, 3(8), 655–666. https://doi.org/10.1038/nrn894

  • Hardiman, M. M. (2012). The brain-targeted teaching model for 21st-century schools. Corwin.

  • Immordino-Yang, M. H. (2016). Emotions, learning, and the brain. W. W. Norton & Company.

  • Ratey, J. J. (2008). Spark. Little, Brown and Company.

  • Sousa, D. A. (2017). How the brain learns (5th ed.). Corwin.


 
 
 

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