¿Qué son las actividades neuroeducativas?


¿Haz escuchado el término actividades neuroeducativas? Hoy día muchas palabras utilizan el prefijo neuro… Neuromarketing, neuroventas, neurocoaching, neuroliderazgo, neuroseguridad… Pareciera que tan sólo con agregar ese prefijo a una palabra se convertiría en algo innovador.


¿A qué se refiere el término “neuro”? Este proviene del griego y significa “nervio” o “sistema nervioso”.


Por lo tanto, la neurociencia es una disciplina que incluye varias ciencias que se encargan de estudiar la estructura y la organización funcional del sistema nervioso. La neurociencia se encarga de estudiar la relación que existe entre diversas actividades o estímulos y el comportamiento humano.


Gracias a la neurociencia podemos comprender cómo aprendemos, cómo nos motivamos y hasta cómo nos emocionamos.


Entonces... ¿Qué son las actividades neuroeducativas?


Las actividades neuroeducativas son actividades que realizamos con el propósito de desarrollar en nuestros niños o estudiantes destrezas académicas o cognitivas. Estas actividades se basan en el juego, activan las emociones y utilizan varios sentidos a la vez. ¡Sí, varios sentidos a la vez! Vamos a trabajar de manera multisensorial.


¿Sabes que tenemos más de 5 sentidos? Por lo general nosotros aprendemos 5 sentidos en la escuela porque son los 5 sentidos que nosotros vemos a simple vista… Tácto, vista, audición, olfato, visión y gusto. Sin embargo tenemos 3 sentidos adicionales que son importantes para el aprendizaje; algunos terapeutas los presentan como sentidos ocultos porque son sentidos que nosotros no vemos a simple vista. Desde la perspectiva educativa debemos saber que estos tres sentidos ocultos son indispensables para el aprendizaje.


Estos 3 sentidos son la propiocepción, la intercepción y el sistema vestibular.


  • Propiocepción - La propiocepción es el sentido mediante el cual podemos conocer la ubicación de cada una de las partes de nuestro cuerpo en el espacio, aunque no seamos capaces de verlas (Expósito Peral, 2018). Esta interviene en acciones tan importantes como el control y coordinación de los movimientos, el equilibrio, el ajuste automático de las posturas, las funciones manuales, la medición de la fuerza de contracción necesaria para coger objetos, los movimientos orofaciales, el mantenimiento del nivel de alerta del sistema nervioso y su influencia en el comportamiento (Expósito Peral, 2018).

  • Interocepción - La interocepción es lo que le permite a una persona sentir lo que sucede dentro de su propio cuerpo. El sistema interoceptivo tiene células especializadas o receptores ubicadas en la mayoría de los tejidos del cuerpo; en el corazón, pulmones, estómago, vejiga, genitales, músculos, piel, huesos, etc. Estos receptores recopilan información para luego envíarla a un área del cerebro llamada ínsula. La ínsula usa la información entrante para ayudar a identificar condiciones como dolor, hambre, saciedad, picazón, frialdad, calor, náuseas, necesidad de ir al baño, esfuerzo físico, excitación sexual, ira, calma, distracción o miedo. La interocepción le permite responder a la pregunta, “¿Cómo me siento?” (Casanova, 2019).

  • Sistema vestibular - El sistema vestibular comienza a desarrollarse en el útero. Al nacer cualquier movimiento que cambie la posición del bebé, que lo balancee, darle la vuelta, ponerlo a saltar, mecerlo o darle vueltas suavemente estimula y fortalece su sistema vestibular. Esto lo prepara para un desarrollo vestibular saludable (Baby Sparks, 2019). El sistema vestibular nos ayuda a orientarnos en el espacio, mantener nuestro balance, sentirnos seguros mientras nos movemos, coordinar nuestros movimientos mano-ojo y coordinar los movimientos de ambos lados de nuestro cuerpo.

¿Cómo realizamos actividades neuroeducativas?


Las actividades neuroeducativas tienen la intención de realizarse para desarrollar en el aprendíz una destreza motora, perceptual o cognitiva. Ayudan a los niños a conectar con sus emociones mientras aprenden. Se trata de realizar actividades intencionadas permitiendo al niño desarrollarse mediante una experiencia lúdica. A diferencia de las actividades cotidianas o manualidades cuando queremos que sea una actividad neuroeducativa tenemos el fin como principio para desarrollar la misma.


Es decir, quiero trabajar destrezas motoras finas, desarrollar la propiocepción, estimular el lenguaje y desarrollar el vocabulario por lo tanto voy a realizar esta actividad con pinches de ropa con mi niño. Más allá de ser una actividad manual y creativa es una actividad que estoy realizando con mis niños para desarrollar estas destrezas en particular, aunque también puedan desarrollar otras destrezas.



Foto libro: Construye y diviértete con Neironi

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